Es perfecta, coño, es perfecta, lo sé. Pequeños cosquilleos... No sé qué sentido tienen...,
pero en realidad... Si lo sé.
...............
-¡Anda ya! ¡Ésa sí que es una mentira gorda! ¡Gilipollez! Ah, ah, Step ha dicho una gilipollez...
Y casi me suelta un discurso. La cojo al vuelo por las solapas y le doy la vuelta sobre sí misma antes de que se aleje demasiado. Da una media vuelta y acaba junto a mi cara. Su boca.
-De acuerdo, he dicho una gilipollez.
-De acuerdo, mejor así. Así te puedo creer.
-Tienes que creerme.
Bajo la voz y me sorprendo hasta yo al oírla así ahogada, casi susurrada, en sus oídos, en su
cuello, entre su pelo. La miro a los ojos y le sonrío sincero. Lo aprecia y me cree. Pero quiero rematarlo:
-Lo juro...
Y esta vez me desafía. Ella también sonríe y se relaja. Beso. Beso suave, beso lento, beso no impetuoso. Beso al Traminer, beso liviano, beso de lenguas en lucha, beso surf, beso en la ola, beso con mordisco, beso «querría seguir pero no podemos». Beso «no puedo más».
Beso «hay gente»...