miércoles, 3 de febrero de 2010

-A ver -sonrío-, ¿por qué brindamos?
-Por lo que tú quieras. Cada uno decide y luego brindamos juntos.
Me concentro un instante. Él me mira a los ojos. Después acerca su copa a la mía y la choca.
-Quizá sea el mismo deseo.
-Quizá un día nos lo contemos.
-Ya veremos. -Miro a Step intentando entender. Él me sonría Se verá, se verá...
Y me lo bebo de un trago con la certeza de que antes o después
ese deseo, al menos el mío, sí que se verá. Haremos el amor...¡Auxilio!

No hay comentarios: