Ahora todos saben quién es Simona Costati. SI su madre hubiera tenido un
poco de valentía, la hubiera llamado por su verdadero nombre: ¡Gilipollas!
Doblo el folio y miro complacida a la clase. Es un estruendo. Todas gritan, contentas:
-¡Muy bien, has hecho muy bien, eres genial Biro! ¡Así se hace, eres mítica!
2 comentarios:
me tienes en tu lista de blog
no sabía q me leias
pasaté (:
xxx
JAJAJAJAJAJ
TEQUIEROOOOOOOOOOO
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