sábado, 30 de enero de 2010

Ahora todos saben quién es Simona Costati. SI su madre hubiera tenido un
poco de valentía, la hubiera llamado por su verdadero nombre: ¡Gilipollas!
Doblo el folio y miro complacida a la clase. Es un estruendo. Todas gritan, contentas:
-¡Muy bien, has hecho muy bien, eres genial Biro! ¡Así se hace,
eres mítica!

2 comentarios:

deux chats; dijo...

me tienes en tu lista de blog
no sabía q me leias
pasaté (:
xxx

Anónimo dijo...

JAJAJAJAJAJ
TEQUIEROOOOOOOOOOO